El Cortijo Juan de Reyes será un edificio con bodega, Centro de Interpretación y
pequeño hotel. Buscamos un concepto adecuado para la creación del Centro, que articule y de sentido al discurso es: el “tiempo que construye”. Nos basamos en el ritmo de la agricultura y de la elaboración del vino; un ritmo lento, donde se construye con calma, para conseguir una interpretación adecuada que, además, unifique los espacios.
Un lugar para aprender de una manera sensitiva e “in situ” las peculiaridades del vino y de la Alpujarra. Proponemos una manera de comunicar alejada de los típicos paneles, apostando por intervenciones más artísticas y audiovisuales.